xoves, 22 de decembro de 2011

O mellor de 2011: Gonzalo de Pedro

Gonzalo de Pedro é crítico de cinema (colaborador, entre outras publicacións, de Caimán - Cuadernos de Cine) e programador de Punto de Vista.



O MELLOR DE 2011: FILMES ESTREADOS EN SALAS COMERCIAIS EN ESPAÑA

1. O estranho caso de Angélica (Manoel de Oliveira)
2. Dispongo de barcos (Juan Cavestany)
3. Tournée (Mathieu Amalric)
4. La piel que habito (Pedro Almodóvar)
5. Restless (Gus Van Sant)
6. El niño de la bicicleta (Jean-Pierre e Luc Dardenne)
7. Four Lions (Christopher Morris)
8. Melancolía (Lars von Trier)
9. Drive (Nicolas Winding Refn)
10. Justin Bieber: nunca digas nunca (Jon Chu)



E AS MELLORES, VISTAS EN FESTIVAIS:

1. Sip'Ohi - El lugar del manduré (Sebastián Lingiardi)
2. Trypps #7 (Badlands) + River Rites (Ben Russell)
3. Holy Time in Eternity, Holy Eternity in Time (Elise Florenty e Marcel Türkowsky)
4. Color perro que huye (Andrés Duque) + Qu'ils reposent en révolte (Des figures des guerres I) (Sylvain George)
5. Erie (Kevin Jerome Everson)

4 comentarios:

  1. Creo que a elección da película de Justin Beaver merece un comentario. Non unha xustificación, pero un pe de páxina, unha anotación... Convoco ao autor!

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  2. Hola, Grial, aquí el autor de esta lista. La película de Bieber me pareció, cuando la vi, un producto más de la estrategia promocional de ese individuo, además de otro relato de superación y hombre hecho a sí mismo, tan queridos por el cine norteamericano, y su cultura en general. Y eso no ha cambiado con el paso de los meses, la peli sigue siendo eso, pero hay otras ideas que se han ido decantando: para empezar, es uno de los mejores retratos que he visto del funcionamiento de las redes sociales, de cómo twitter, facebook, etc., están cambiando las relaciones entre industria y consumidores. Quizás internet no sea esa utopía anarquista que soñábamos, pero sí puede redefinir las relaciones entre consumidores e industria, y la peli de Bieber lo retrata muy bien. Por otro lado, desde que la vi, y ahora más, me parece que habría que ver esta película en sesión doble con I´m still here, la película sobre la performance-fake de Joaquim Phoenix, porque forman un díptico casi perfecto y complementario sobre la fama, y cómo el star system no es sino una máquina de producir y devorar artistas. Y además, qué narices: no me gusta Justin Bieber (es más, no había escuchado ni una de sus canciones, ni lo he vuelto a hacer), pero la película es tremendamente disfrutable... como ficción. Porque eso es lo que finalmente me mantiene intrigado: cómo una película supuestamente documental termina acercándose tantísimo a una ficción perfecta, con el paradójico uso del 3D, que como en Avatar, no sirve para una ilusión de realidad, sino para entrar en un territorio que no existe. Allí era Pandora, aquí es ese star system en el que Bieber es el rey.

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  3. Y hay una secuencia en la que suben al escenario a una fan de Bieber para que este le cante una canción y le regale un ramo de rosas que es de una perfección en su construcción emotiva como pocas veces he visto. La identificación con la pobrecilla adolescente era absoluta, y la interpretación de esta (aunque no fuera actriz) era sobrecogedora, un retrato perfecto de la fascinación que todavía ejercen las estrellas, pese a que la vieja famosfera, en la que los famosos eran seres intocables, haya dado paso precisamente a eso: una realidad (en 3D) en la que uno puede elegir quién será el cantante de éxito y llegar a tocarle la cara.

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  4. Señor de Pedro:
    Me ha dado exactamente el comentario que le pedía.
    Muchísimas gracias.

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